Meteora ¿meteoritos bajo el mar?
Supongo que os habrá pasado alguna vez, que preparando un viaje de repente descubres una joyita de lugar al que vas, de la que nadie te había hablado antes o que ni te imaginabas que podría estar por allí. Entonces entre tú y este punto de la tierra surge un flechazo. Eso es lo que me pasó a mí con Meteora.
El objetivo de hacer un roadtrip por Grecia, obviamente era visitar Atenas, la Acrópolis y su Partenón. Así como poder recorrer parte del país con más libertad de maniobra durante aproximadamente una semana. Sin embargo, desde el minuto en que descubrí la existencia de Meteora, en la región de Tesalia al norte del país, supe que para mí este era el punto clave del viaje.
Mi expectación y ganas por llegar a Meteora fueron aumentando según nos acercábamos a Kalambaka. Población que se encuentra literalmente a los pies de estas formaciones rocosas que se crearon bajo el mar hace 30 millones de años.
Llegamos a Kalambaca en una oscura noche del mes de noviembre, en la que entre la lluvia y la oscuridad no se veía ni un ápice de las rocas, ni de los monasterios que a 600 metros de altura coronaban estas formaciones. De modo que a las 7.30 del día siguiente, di un salto de la cama para abrir una de las ventanas de la habitación. Quería dejarme impresionar por aquel maravilloso paisaje, que hasta ahora sólo había visto en internet y en las guías. ¡Menuda decepción me llevé! amaneció un día gris, lluvioso y con niebla cerrada. Nooooo!!! Había recorrido casi 400 kilómetros desde Atenas y volado desde Madrid para ver Meteora y no se veía nada. ¿y ahora qué?
En la habitación no nos íbamos a quedar, de modo que salimos con nuestros chubasqueros a visitar alguno de los monasterios. Total, ya estábamos allí y visitándolos por dentro daba igual si llovía o no.
Toda mi esperanza estaba en que en algún momento el día se despejase y apareciese el sol. Pero no fue así, por tanto nos quedamos una noche más pese a que no parecía que el sol fuese a salir al día siguiente.
¡¡Ahora sí!! ¡Estas son las vistas que yo esperaba ver al despertar! Por fin salía el sol, teníamos un día despejado en el que pudimos disfrutar del paisaje y visitar los monasterios que nos quedaron pendientes el día anterior.
De los 24 monasterios originales, actualmente sólo quedan 13 en pie ya que después de la Segunda Guerra Mundial muchos fueron destruidos. De éstos, 6 pueden visitarse, cinco de estos monasterios son masculinos, es decir, sólo de monjes y uno femenino. Pueden visitarse indistintamente tanto por hombres como por mujeres, pero nosotras siempre tenemos que taparnos el pelo e incluso ponernos una tela a modo de falda que te facilitan a la entrada de los monasterios.
En su época los ermitaños ocuparon estas alturas para estas más cerca del Creador. Sin embargo, allá por el s.XIV los primeros monasterios fueron construidos por los monjes con el objetivo de escapar de los turcos y de los albaneses. En 1988 los monasterios fueron clasificados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Ya fuese para estar más cerca del creador o para defenderse, lo cierto es que eligieron muy bien. Es un enclave único, que ofrece un paisaje un tanto surrealista con miradores sobre la piedra, en los que te situarás a la misma altura que los monjes y desde donde tu imaginación volará más allá de las rocas. Imaginando quizás, cómo fue éste paisaje que hoy contemplas y que un día perteneció al mundo submarino, a lo desconocido. Puede que reflexiones sobre en lo que hoy se ha convertido y que te preguntes si habrá más Meteoras bajo el mar.
¿Habías oído hablar alguna vez de Meteora?, ¿conoces lugares así de peculiares? Si quieres contestar alguna de estas preguntas o simplemente dejar un comentario puedes hacerlo aquí abajo 🙂
¡¡Gracias!!
Mis recomendaciones
Restaurantes:
- Taverna Paradisos: comida tradicional con ingredientes locales, muy buen precio.
- Taverna Panellinion: restaurante con decoración tradicional, comida casera muy sabrosa y platos típicos como el mezedhes.
Alojamiento:
- Guesthouse Papastathi: personal muy amable, muy buena ubicación e instalaciones limpias y cómodas. Nosotros llegamos sin reserva y no hubo problema.
- Monastiri Guest House: totalmente recomendable por el placer de despertarse y contemplar las mejores vistas de Meteora. El precio es algo más elevado que el anterior pero merece la pena.
Alquiler de coche:
- ArgusCarHire: para mi la mejor opción siempre ya que te compara precios con varias compañías de alquiler. En este viaje el alquiler de 5 días nos salió por 85€.










